Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana

Y me enamoré. Me enamoré del agua y del aire. Me enamoré de la arena y hasta del salitre. Me enamoré del color de los atardeceres. Me enamoré de mi, y de poder estar viva. Me enamoré de cada bocanada al respirar, y de cada trago de cerveza. Me enamoré del cielo. De tocarlo sin alejarme del suelo. Me enamoré del mar, y con él, de cada ola. Me enamoré de todas y cada una de las estrellas que aparecen cuando ya nada se ve. Me enamoré del olor del suelo caliente cuando empieza a llover. Hasta me enamoré de la lluvia. Me enamoré del sonido de canciones monótonas. Me enamoré de un acento. Me enamoré del olor a mar cuando el aire cambia de dirección. Me enamoré de esconderme entre palmeras. Me enamoré del calor. Pero sin olvidar nunca lo que es el frío. Me enamoré de un ritmo. Me enamoré de un lugar, del mismo modo en que se enamoran las personas entre ellas.

 

Marina Seijas.