Cuando un ciego grita a otro ciego los dos tropiezan en la misma piedra

limitabas
tu vida
entre la salida y la puesta
del sol
sin dejar que tus ojos
se abrieran
lo suficiente
como para
llenar un corazón
de rocas
porque preferías
esquivar sombras
que siempre fue lo mejor

cambiaste para
vivir
entre el poner y el nacer
del sol
obsesionándote
con la luz del pasado
que iluminaba la oscuridad
pero
que no estaba
aunque a veces
algo se le parecía

te quejabas de la lluvia
pero soñabas con su olor
y nunca te dejabas llevar
porque odiabas
los terrenos pantanosos
y ensuciarte cuando sabías
que no te podrías limpiar
te molestaban los sonidos
cuando no eran silenciosos
y nunca te querías despertar
aunque te gustase el despertador
dormías cuando estabas más despierto
y nunca
nunca
aceptabas un no
ni eras capaz de decir que si

porque tu buscabas la felicidad
en imágenes
y yo
simplemente era feliz

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s