Macarrona, la palabra es “macarrona”

Hoy me he despertado con odio en el cuerpo. No por nada en particular, no. Si no es que, a ver, me gusta dormir con la ventana abierta, por eso de no ahogarme y morirme de un golpe de calor en mitad de la noche, nada importante. Pues bien, lo malo que tiene dormir así es que, si tienes unos vecinos hijos de peña, que ponen salsa, reggaeton, rancheras, o variantes sudacas nada más despertarse, es que tu también te vas a despertar. Y no solo tu, tus instintos asesinos también se van a despertar y se va a habé un follón que no sabe donde sa metío, vamos, que se va a liar parda, les vas a pegar con el mechero y enfadada, coges el movris y lo tiras, pero bueno, que nada, salimos a la terraza, montamos una mesa y ¡ya está!, a robar carteras!

Bueno, a lo que iba, hoy, me he acordado de mi hermano (el que duerme plácidamente en la foto de ahí arriba, en medio de las fervenzas), quién, cuando no superaba los 10 años, osea, hace 10 años mínimo, le gritó a nuestra vecina en el garaje “MACARRONA!” y así, inventó el mejor insulto del mundo después de “hijo de peña” o “gilipuertas”. Nunca me había olvidado de ese momento, hasta que me olvidé. Pero me acabo de acordar, y me he reído sola (HAHAHAHAHAHAHAHA LOSCOJONESTREINTAYTRES).

Y lo último que puedo decir hoy es que, después de que Pastora Soler (o Paloma, según José María Íñigo) cantase algo donde le pedía a alguien que se quedase con ella mientras un ventilador meneaba su vestido (si, sabéis de lo que hablo, un festival en el que hay más ventiladores en el suelo y fuego en los espectáculos que canciones decentes o, vale, vamos a dejarlo en que es un festival en el que la música es lo de menos, si, si, Eurovisión), bueno eso, que después de ver a Pastora Soler en Eurovisión, ya no volveré a mirar los ponys con la misma cara.

Y ahora, el contraataque a mis vecinos (soy ilusa, porque creo que las paredes de su casa están construidas con altavoces y yo, mientras, me tengo que acercar el portátil a la oreja si quiero que mi música se escuche más que la suya). El caso es que estoy muy enamorada de esta canción y odio muchísimo ser pobre y no poder pagar el puto Primavera Sound, para putas de lujo, hipsters ricos, y narcotraficantes.

Vale, mis vecinos están poniendo Shakira a todo trapo. Ya podéis venir y matarlos.
aaaaaaaaamon tunait enama jips don lai
Joder mira que me gustan a mi las arepas, pero creo que después de este año no las voy a odiar, no, me van a provocar urticaria.
Dicho esto, no tengo nada contra sudamérica. Si fuese mi madre la que me despertase todos los días con salsa o reggaeton, os juro, y creedme, que le dedicaría más de una hoja de mi diario.

Anuncios

Un comentario en “Macarrona, la palabra es “macarrona”

  1. Yo a mis vecinas macarronas (son de estancias cortas, casi siempre alemanas, casi siempre pijas) les meto cañonazo Camarón, techno industrial japonés (en vinilo), clasiconaza (con soprano y amplia coral mejor), o…..lo del más allá del más allá: EL CORÁN! Sí, señora, el Corán recitado 24 horas sobre 24, en directo, desde una emisora musulmana que lo ofrece al estilo andalusí, por lo visto el más elegante, y por afamados poetas de Marruecos. Pero todo este sound festival lo meto en un armario empotrado que linda con una de las habitaciones de las teutonas, con lo que el sonido es puro eco catedralicio, y el vibrato, de lujo. Ja! No saben a quién tienen de vecina! Prueba. Acaba con el reggaeton YA!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s